Un atajo más a la condición de "persona famosa" o celebrity. Degenera en un círculo vicioso de atención hasta que la gente se olvida cómo empezó el chiste.
Pero después yo soy la extremista por pretender abolir los medios masivos de comunicación.
Empecemos por los "periodistas", opinadores, conductores, animadores, etc. de radio y televisión. Para cuando acabemos con ellos, las estrellitas de Internet habrán vendido hasta el último micrófono para desaparecer bajo identidad supuesta en un país muy lejano.
La "aceptación del consumo" fue creada por propagandistas. Como la vuelta del fascismo. Y si vamos un poco más atrás, la idea de que los "medios" sirven para "informarse": cuando el costo de los mensajes telegráficos se abarató, los diarios empezaron a llenarse de "noticias" de lugares remotos totalmente irrelevantes, pero que captaban la atención del lector. Ahí está toda la estructura de incentivos perversos que nos metió en este clima de patologías mentales contagiosas.
cc @SitromRogir
Estás describiendo la diferencia--no trivial--entre que haya mecanismos que hagan posibles las adicciones y que haya toda una cultura global de adicción a un sistema de estímulos construido para volvernos autómatas funcionales a la semi-esclavitud capitalista.
Yo también me considero anarquista, pero mi materialismo me lleva a reconocer que el contexto condiciona nuestro comportamiento. Es fácil decidir en circunstancias ideales, sin presiones, con tiempo, con toda la información necesaria para juzgar todas las consecuencias de nuestros actos.

Yo tampoco soy experta, sólo leí tanta historia y antropología que veo los hilos. Y también veo la catástrofe en ciernes, claro.
Captar la atención de quien compra o vota, y venderle esa población al mejor postor.