Los empleados de la Fundación Wikimedia empezaron el proceso para crear un sindicato internacional. Y la Fundación, curiosamente, empezó a echar a los organizadores del sindicato.
Toda la comunidad de editores ahora le reclama a la FWM que dé marcha atrás: que reintegre a los despedidos, que deje de poner trabas al sindicato, que deje de desconocer los intereses de la comunidad y de los capítulos locales. Si estos reclamos no se cumplen, está sobre la mesa la posibilidad de un paro de editores.
Toda la comunidad de editores ahora le reclama a la FWM que dé marcha atrás: que reintegre a los despedidos, que deje de poner trabas al sindicato, que deje de desconocer los intereses de la comunidad y de los capítulos locales. Si estos reclamos no se cumplen, está sobre la mesa la posibilidad de un paro de editores.
