𝑳𝒂 𝒈𝒖𝒆𝒓𝒓𝒂 𝒅𝒆 𝒍𝒂𝒔 𝒉𝒂𝒎𝒃𝒖𝒓𝒈𝒖𝒆𝒔𝒂𝒔
Mucho antes de que las redes sociales existieran, McDonald's y Burger King ya llevaban décadas lanzándose ataques, copiándose ideas y peleando por algo aparentemente simple: vender hamburguesas más rápido que nadie.
Pero la historia empieza antes de los anuncios agresivos y las patatas gigantes.
Empieza en carreteras polvorientas de Estados Unidos, cuando comer fuera aún era casi un lujo familiar y nadie imaginaba que una hamburguesa terminaría convirtiéndose en un símbolo global.
McDonald’s fue el primero.
Todo comenzó en 1940, cuando los hermanos Richard McDonald y Maurice McDonald abrieron un pequeño restaurante en San Bernardino, California.
Al principio no tenía nada revolucionario: era un autocine típico americano, con camareras llevando comida a los coches.
Pero los hermanos se dieron cuenta de algo importante.
Lo que más vendían no eran platos elaborados.
Eran hamburguesas, patatas y refrescos.
Así que hicieron algo radical para la época: simplificaron todo el menú y rediseñaron la cocina casi como una cadena de montaje industrial.
El sistema se llamó “Speedee Service System”.
Básicamente aplicaron lógica de fábrica a la comida.
Cada trabajador hacía una tarea concreta, todo estaba medido al segundo y las hamburguesas salían rapidísimo y baratas.
Aquello cambió para siempre la restauración moderna.
El problema es que los hermanos McDonald no eran grandes empresarios expansivos.
Ahí entra uno de los personajes más importantes y controvertidos de esta historia: Ray Kroc.
Kroc era vendedor de máquinas de batidos cuando vio el restaurante y entendió inmediatamente el potencial.
Donde los hermanos veían un restaurante exitoso, él veía miles.
En 1955 abrió la primera franquicia moderna de McDonald’s en Illinois y comenzó una expansión salvaje.
Con el tiempo, Kroc terminó quedándose con el control total de la empresa.
La relación con los hermanos acabó bastante mal.
Según muchas versiones, sintieron que les habían arrebatado su propia creación. Ray Kroc construyó el imperio, sí, pero la idea original no había sido suya.
Mientras McDonald’s empezaba a extenderse por Estados Unidos, Burger King aparecía unos años después, en 1953, en Jacksonville, Florida.
Originalmente ni siquiera se llamaba Burger King, sino Insta-Burger King.
Sus fundadores fueron Keith J. Kramer y Matthew Burns, inspirados precisamente por el éxito inicial de McDonald’s.
La empresa tuvo problemas económicos casi desde el principio, y acabó siendo comprada por dos franquiciados: James McLamore y David Edgerton.
Ellos sí fueron quienes transformaron Burger King en una verdadera rival nacional.
Y aquí aparece la primera gran diferencia entre ambas cadenas.
McDonald’s apostaba por uniformidad extrema.
Todo debía saber igual en cualquier lugar del mundo.
Burger King, en cambio, empezó a vender una imagen algo más “rebelde”, centrada en hamburguesas más grandes y hechas a la parrilla.
En 1957 lanzaron la Whopper, que se convirtió en su respuesta directa a la hamburguesa estándar de McDonald’s.
Desde entonces empezó una guerra comercial que lleva más de medio siglo.
Durante décadas se copiaron mutuamente:
🍔menús infantiles,
🍔desayunos,
🍔tamaños gigantes,
🍔promociones,
🍔juguetes,
🍔mascotas,
🍔e incluso colores y estilos de locales.
Pero lo más divertido fueron los ataques publicitarios.
Burger King se hizo famosa por provocar constantemente a McDonald’s en anuncios.
Hubo campañas donde regalaban hamburguesas si alguien iba primero a un McDonald’s, otras donde la “sombra” de los arcos dorados aparecía persiguiendo clientes, y anuncios insinuando que las hamburguesas de Burger King eran más grandes o menos artificiales.
McDonald’s casi siempre respondió de manera mucho más fría y corporativa, porque durante la mayor parte del tiempo fue la empresa dominante.
Cuando eres el gigante, normalmente evitas parecer desesperado.
Aun así, la rivalidad llegó a niveles absurdos.
En algunos países las cadenas terminaron prácticamente puerta con puerta, observándose como enemigos históricos.
Y en internet la pelea siguió con memes, campañas virales y bromas públicas constantes.
Curiosamente, hubo un momento donde Burger King intentó una tregua.
En 2015 propusieron crear una hamburguesa conjunta llamada “McWhopper” para celebrar el Día de la Paz.
McDonald’s rechazó la idea públicamente.
La campaña dio muchísima publicidad a Burger King, que quedó como la marca “divertida” frente al gigante serio.
Mientras tanto, las dos empresas fueron cambiando de manos.
Hoy McDonald’s pertenece a McDonald's Corporation, una gigantesca multinacional cotizada en bolsa con miles de franquicias por todo el planeta.
Ya no existe un “dueño único” como en tiempos de Ray Kroc, aunque grandes fondos de inversión poseen partes importantes de la compañía.
SIGUE ↘️



