Una Regularización Extraordinaria que ha generado muchas celebraciones pero que también está cargada de fisuras. Porque quien hace la Ley hace la trampa, y quienes hemos comido mierda en Oficinas de Extranjería y en procesos burocráticos de AÑOS, nos reímos un poco de lo que va a suponer esto. No es por ser pesimista, es por ser realista.
Aún así, un amor para mi gente, para la que ciertas medidas van a ser un soplo de aire fresco (si se hacen bien).