David Pastor Vico recuerda que la filosofía no es teoría abstracta, sino una herramienta para pensar mejor en un mundo acelerado. Defiende que la confianza es el verdadero pegamento social y que solo desde la incomodidad y el pensamiento crítico podemos entendernos y convivir.
Un recordatorio simple pero necesario: sin confianza, no hay comunidad; sin reflexión, no hay libertad.
