Por lo visto, el centro de San Miguel en Granada está a punto de ser sacado a subasta para convertirse en hotel. Como si no nos sintiésemos invadidos ya. Forzados a cambiar de código postal para dar paso al turismo.
Lo triste es que al pueblo le da igual. Porque tiene mil tarjetas en financieras con las que poder gastar, una IA que les da “soporte” y TikTok para terminar de convertirse en puras amebas.

Y colorín colorado…