El hombre que controla el segundo mayor arsenal nuclear del mundo está amenazando con hacer desaparecer una civilizacióm entera esta noche, y nuestros gobernantes que siempre están muy comprometidos con y muy preocupados por la libertad, el derecho internacional y los derechos humanos no solo no han salido a decirle ni pío, es que la próxima vez que se lo encuentren le darán la mano y le harán la pelota.
