“El día que Houston no pudo ayudar” no es solo una escena crítica, es un punto conceptual: cuando la latencia rompe la supervisión, la autonomía deja de ser opcional. En ese instante, el control humano se transforma en observación diferida.
“El día que Houston no pudo ayudar” no es solo una escena crítica, es un punto conceptual: cuando la latencia rompe la supervisión, la autonomía deja de ser opcional. En ese instante, el control humano se transforma en observación diferida.