Mi perra se llamaba Duna. Mi vecina la llamaba "Luna". Dos o tres veces le dije "Duna, Duna... con D". Ella continuó llamándola "Luna" y yo pues vale. Duna murió en junio, con casi 17 años. Adopté a Senda y adivinad qué. Sí, mi vecina también la llama "Luna" 
