El texto nació de una escena sencilla en un restaurante, niños y adultos rellenando cada hueco con una pantalla. No va de demonizar la tecnología, sino de esa incomodidad nueva ante el silencio y los tiempos muertos, y de lo que dice sobre nuestra atención. Puedes leer la entrada completa en: https://link.idar.pro/la-generacion-que-no-sabe-aburrirse #idar