Mi vida es un puto slapstick, pero el hecho de pasar de creer que mi madre estaba muerta a creer solo que está profundamente sorda ha sido una clara mejora. Las cosas como son.
Mi necesidad de exactitud me está repitiendo una y otra vez que lo correcto habría sido decir que es un vodevil. Y sí, cerebro, todos estamos de acuerdo contigo, pero entonces se habría perdido la idea del golpe físico al final de cada giro cómico, que es lo que le daba calidad al toot.
Adoro mi cabeza.
#NO