💻 Silicon Valley ya no vende apps, vende sangre. Empresas como Palantir y Anduril son el nuevo complejo militar: contratos con ejércitos, IA aplicada a conflictos y algoritmos que deciden objetivos. Lo llaman innovación, pero es muerte convertida en negocio.
🤖 Cuando la guerra se automatiza, se deshumaniza, y los Estados pasan a depender de empresas privadas. La democracia se subcontrata y decidir sobre la vida deja de ser político para volverse técnico.