Aunque comprendo y respeto el interés y el componente folclórico de la Semana Santa incluso para mucha gente atea, a mí nunca me ha entusiasmado, nunca ha existido en mi familia un gran interés por ella. De niña salí en procesiones del pueblo para repartir e intercambiar caramelos con trajes prestados de la cofradía que fuera y que siempre nos venían grandes o chicos y tuve que comerme muchas procesiones, en Alhama y Cartagena, tocando con la banda.
Además, hay en mí una parte importante de resquemor hacia esa festividad porque odio la Iglesia y la religión y también el peso y el poder que esta institución nefasta ha tenido siempre en el territorio que habito. La Iglesia siempre ha estado ampliamente vinculada a sectores políticos tradicionalistas y nacionalistas y a regímenes políticos nefastos como el franquista. Además, buena parte de nuestros traumas sociales y el apuntalamiento del patriarcado y los estados se lo debemos a la Iglesia.
Cuando veo a la Guardia Civil y a los legionarios procesionando con curas y políticos, todos con sus mejores trajes y acompañados de las bandas de cornetas y tambores y los tronos repletos de flores, no puedo evitar pensar que asistimos, cada año y cada Semana Santa, a un recordatorio de que la identidad nacionalcatólica vivió, vive y vivirá siempre en el ADN español. A veces pienso que deberíamos reivindicar más la palabra "abolir" y no tanto "resignificar". Soy una rancia sorry.
Alguien me dirá que no toda la Iglesia está vinculada a las derechas, que los curas rojos del franquismo y las hermandades obreras católicas y tal. Cierto. Pero yo hablo de institución, de estructura, de cúpulas y de poder. Es como con la policía o con los políticos de partido y Parlamento. Puede haber gente maja y enrollada que tenga una intención genuina por "hacer el bien", pero ¿qué son y qué implicaciones tienen las instituciones y estructuras a las que pertenecen? Ahí pongo yo el ojo.
@yoquese la pregunta importante ahí es ¿qué pasó con el clarinete? Se lo jincaste en el pecho a algún cura?
@oan jajajajaja habría estado guapísimo, desde luego. Pero pobre instrumentito dulce y bonito 
@yoquese espero que lo sigas tocando y que nunca dejes de querer demoler a la iglesia