La historia de la música está llena de leyendas urbanas, fechas fatídicas, edades marcadas por el destino y coincidencias extrañas.

Y no me refiero solo al rock: también pasó en lo que llamamos música clásica.

Hoy, en #LaHistorietaMusical, la maldición de las nueve sinfonías.

Las leyendas urbanas suelen ser una romantización de sucesos reales (o directamente una invención a veces) que funcionan por su atractivo narrativo.

Y también por esa capacidad que tienen de hacernos creer que detrás de una casualidad está la mano oculta del destino o del karma.

La historia del rock tiene muchas.

Desde el famoso pacto con el diablo de Robert Johnson a la fatídica muerte de muchos artistas al llegar a los 27 años, algo que no deja de ser una casualidad.

Pero que encontró terreno fértil en la mente de muchos adolescentes.

Como yo. 😅

Pero como digo este imaginario tenebroso o romántico no es exclusivo de la música rock o del blues.

Seguramente el primer humano que tocó una flauta de hueso ya generó a su alrededor mitos y leyendas.

Y muchas de esas historias han llegado, transmutadas, hasta nuestros días.

El conocido pacto de Robert Johnson en realidad es la trasposición de otra leyenda famosa un siglo antes: la de Niccolo Paganini.

Y es que este virtuoso, exponente del romanticismo musical, dejó boquiabiertos a todos con su increíble digitación y velocidad.

¿Cosa del diablo?

Esta leyenda digna de una rockstar -y Paganini fue algo parecido a eso en su época- tuvo su origen en un sueño de la madre.

Y fue acrecentada por su fama de crápula y porque ya cerca de morir rechazara la visita de un sacerdote y le fuera negado ser enterrado en suelo sagrado.

Otra historia parecida y con violín de por medio es la del trino del diablo.

Una canción que otro italiano, Giuseppe Tartini, aseguraba haberla recibido de manos del oscuro en un sueño.

En el fondo, era una buena manera de vender una partitura increíblemente difícil y exigente.

Otra historia tétrica es la que rodea a la ópera de Verdi La Forza del destino, forjada por las dificultades que tuvo su estreno y la súbita enfermedad de su libretista.

Y acrecentada por la muerte sobre el escenario del barítono Leonard Warren en la Opera de Nueva York en 1960.

Pero si hay un destino aciago en lo que erróneamente llamamos música clásica es el asunto del que he venido a hablaros hoy.

Lo que se conoce como La maldición de las nueve sinfonías.

Y esta historia comienza con otra rockstar de la música: probablemente el primero.

Beethoven.

Lo de rockstar os lo explica muy bien @elbarroquista en su último libro pero, por resumir mucho, antes de Beethoven pocos compositores habían sido consciente -en vida- del éxito y trascendencia de su obra.

Ludwig lo tenía claro.

Y claro, se comportaba como una auténtica diva.

@elbarroquista Pues bien, el asunto es que, como cualquier amante de la música puede saber, Beethoven compuso nueve sinfonías, siendo la última -la famosa Oda a la Alegría- una obra cumbre de la música de todos los tiempos.

Y se murió dejando la décima inacabada.

https://youtu.be/4IqnVCc-Yqo?is=9sk07HEPU2jaOec1

Beethoven - Symphony No. 9 (Daniel Barenboim & the West-Eastern Divan Orchestra)

YouTube

Y aquí es donde empieza la leyenda porque durante casi 130 años muchos compositores se fueron de paseo al otro barrio tras hacer su novena sinfonía o incluso antes de completar la siguiente.

Por ejemplo, Schubert, que se murió en 1828. Su décima sinfonía la completó Newbould.

Aunque estas cuentas tienen su trampa, porque el romántico vienés también dejó una "Sinfonía Inconclusa" que sería la 8ª.

Otro ejemplo de este destino sería el también austríaco Anton Bruckner. A este la parca le cogió incluso antes: solo completó 3 movimientos de su novena.

El británico Vaughan Williams murió meses después del estreno de su novena.

El ruso Antonin Dvorak solo completó nueve sinfonías. La última, más conocida por Sinfonía del Nuevo Mundo, es una maravilla y ha influido muchísimo a la música americana.

https://youtu.be/jOofzffyDSA?is=kmURPtJ2bB4Mah6c

Dvořák: 9. Sinfonie (»Aus der Neuen Welt«) ∙ hr-Sinfonieorchester ∙ Andrés Orozco-Estrada

YouTube

Algún compositor quiso zafarse de la maldición haciendo trampas, como le pasó a Gustav Mahler.

Tras componer su octava sinfonía, la siguiente no la numeró, sino que la llamó La Canción de la Tierra.

A la siguiente si le llamó la novena y pensó que se había saltado la maldición.

Pero no puedes engañar fácilmente a la parca. Se murió poco después antes de completar la décima.

La lista de afectados por el número maldito sigue: Glazunov, Luis Humberto Salgado, Schnitkke o Malcolm Arnold, más conocido este último por la BSO de El Puente sobre el Río Kwai.

Y es cierto que si buscas, hay ejemplos de compositores que si terminaron más de nueve sinfonías, lo que pasa que quizás no eran nombres tan célebres.

O quizás es que nos gustan los mitos y para qué estropearlos con la realidad.

¿A quien no le gusta una leyenda urbana?

Todo este asunto se da por concluido con el ruso Dimitri Shostakovich, cuando estrenó su décima en 1953.

Supongo que estaría cruzando los dedos y tocando madera, pero lo cierto es que no pasó nada.

Compondría hasta cinco más.

Pero, ¿que hizo el bueno de Dimitri para librarse?

Pues básicamente, componer una novena que él mismo concibió como menor.

Con tono satírico, casi como diciendo "oye mira, destino, que esto no va en serio".

Se suponía que era para celebrar el fin de la Segunda Guerra Mundial, así que el tono no le gustó mucho a Papa Iosef.

Y aunque lo que he dicho de Vaughan Williams sucedió 5 años después, la maldición se supone que terminó ahí.

¿Quién le va a poner un pero a esta historia que apasionó incluso a Arnold Schoenberg?

Y que demuestra que hasta en algo tan "serio" como la música clásica hay leyendas.

Si te ha gustado este hilo que se sale un poco de la temática habitual mía y que he querido que pese a lo macabro te sacara una sonrisa, ¿lo compartes?

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Y si te gusta como cuento mis historias de la música tengo un libro en el que me encargo de desmontar unas cuantas leyendas urbanas y cuento algunos mitos de los que han surgido en este hilo.

Lo tienes disponible en cualquier librería y plataforma.

Las fotos han salido de Wikipedia Commons y IMDb.

Están descritas y acreditadas.

Ya sabéis que cada jueves hay un nuevo hilo de #LaHistorietaMusical.

También cuento mis historias en formato VideoHistorieta, con un poquito de humor socarrón. Y también escribo sobre otras cosas en otras redes.

Si no quieres perderte nada de eso, aquí tienes todos los enlaces.
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Escritor y bajista. También La Historieta Musical.

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Yo me despido hasta después de Semana Santa que lo tendré un poco más complicado para publicar.
Pero si saco tiempo igual cae alguna pildorilla.
Hasta entonces, no olvideis mi consejo:

Nunca dejeis de escuchar música.

Es lo mejor que podéis hacer. 😉