
Frederiksen aspira a un tercer mandato en Dinamarca impulsada por su enfrentamiento con Trump por Groenlandia
El país escandinavo celebra este martes unas elecciones anticipadas en las que la primera ministra socialdemócrata se perfila como favorita
El PaísEl Folketing tiene 179 escaños. 135 son elegidos como en España, por circunscripciones plurinominales bajo el sistema D'Hondt (aunque con listas abiertas). Salvo Bornholm (que es una islita lejos de todo y elige dos diputados) las circunscripciones tienen entre 10 y 20 escaños cada una, por lo que la proporcionalidad es alta.
Pero, para los daneses, no lo suficiente, así que otros 40 escaños se reparten entre todos los partidos que hayan sacado más de un 2% según su porcentaje de voto nacional. Por último, hay cuatro escaños para las "posesiones atlánticas": dos para las Feroe y dos para Groenlandia.
Esto facilita un mapa político fragmentado que, tradicionalmente, se divide en dos bloques: el "rojo", alrededor del partido socialdemócrata (tradicionalmente, los partidos daneses se identifican con una letra, en este caso A) y el "azul" o "burgués".
Detalle: generalmente, de los dos escaños de las Feroe, uno va al bloque azul y otro al rojo, mientras que los dos de Groenlandia suelen tirar a la izquierda.
Pero creo que Mette Frederiksen no funciona muy bien dentro de la política de bloques. Del ala derecha de los socialdemócratas, durísima en inmigración, parece que se siente más cómoda en una gran coalición (como la que ha gobernado estos últimos cuatro años) que ante la idea de un gabinete netamente de izquierdas.
Los sondeos dan a los socialdemócratas entre un 20% y un 22% de los votos, lo que sería el peor resultado para el partido desde 1901. Pero el mapa está tan fragmentado que aún así sería bastante para ganar las elecciones.
Peor aún les iría a sus socios de Gobierno: el liberalconservador Venstre (V, literalmente "La Izquierda", cosa que era... en el siglo XIX) y su escisión los Moderados (M), encabezados por el exprimer ministro y ministro de Exteriores Lars Lokke Rasmussen. Los sondeos dan a Venstre cayendo del 10% por primera vez en su historia.
Los sondeos dan a varios partidos del "bloque rojo" recogiendo el voto progresista desencantado con Frederiksen. El más importante de todos es el Popular Socialista (F), pero también están la Lista Unitaria (Ø), el Liberal Radical (B) y la Alternativa (Å).
Mientras, a la derecha, al tradicional partido ultra, el Popular Danés (O), le han salido dos competidores de peso: la Alianza Liberal (I), que tira más por lo anarcocapitalista de escuela de negocios, y los Demócratas de Dinamarca (Æ) inspirados por sus homónimos suecos (que sostienen el Gobierno de Ulf Kristersson). A estos hay que sumarles el tradicional Partido Conservador (C)