Cuando hay competencia, compiten por darte un mejor servicio. Por ejemplo, si un restaurante te sirvió el plato frío a lo mejor te invitan al postre y harán lo posible para que no vuelva a pasar.
Cuando no hay competencia solo harán lo mínimo indispensable para seguir cobrando. Si se va la luz, en vez de compensarte, te hacen pagar los arreglos.
Cuando no hay competencia solo harán lo mínimo indispensable para seguir cobrando. Si se va la luz, en vez de compensarte, te hacen pagar los arreglos.
