Yo: *llega dos minutos antes al lugar de quedada*
Mi voz interior: je, puntual como una lechuga
Mi segunda voz interior: espera, qué?
Yo en alto: ¿Una lechuga por qué?
Alguien a mi lado: ¿eh?
Mi voz interior: je, puntual como una lechuga
Mi segunda voz interior: espera, qué?
Yo en alto: ¿Una lechuga por qué?
Alguien a mi lado: ¿eh?