No me dejes perder la visión
de tus ojos esculpidos, ni el modo que tienes
de poner en mi mejilla por la noche
la rosa solitaria de tu aliento.
from "Soneto de la dulce queja" by Federico García Lorca
No me dejes perder la visión
de tus ojos esculpidos, ni el modo que tienes
de poner en mi mejilla por la noche
la rosa solitaria de tu aliento.
from "Soneto de la dulce queja" by Federico García Lorca