Alguien ha dicho que la derechización se explica por la sustitución del discurso racional por la emoción. Y entiendo por dónde va, pero:
Fueron las emociones (indignación, esperanza, alegría) las que llenaron las plazas en el 15M. Son las emociones (solidaridad, rabia) las que llevan a jugarse el tipo en un desahucio. Los discursos racionales vienen luego y justifican cualquier cosa. El problema no es que dominen las emociones, es que las emociones que se promueven son el egoísmo y el miedo.

@peluchecero Cierto. El problema es que parece ser que el discurso de la ultraderecha consigue emocionar a una gran parte de la gente y el discurso de la izquierda no consigue emocionar ni a la gente a la que le conviene. Aunque no siempre fue así.

Creo que la izquierda necesita líderes válidos pero que sepan emocionar y un discurso coherente pero que emocione. Porque somos sentimientos y tenemos seres humanos, que diría M. Rajoy.