Últimamente, me acuerdo de un gran profesional y entusiasta de la realidad virtual que admitía guardar todos los artículos pesimistas y agoreros sobre la revolución que se avecinaba. Supongo que los tenía en modo bola vital de Goku para luego soltar un Y AHORA QUÉ épico.
Una pena que sea cada vez más nicho, sin nunca haber pegado el verdadero pelotazo, porque la realidad virtual mola mucho.