Ante las denuncias de, sí , pedofilia y violación contra Cesar Chavez hay un silencio rotundo en Latinoamerica (no así en California) porque los hombres en la izquierda tienen un prontuario parecido y los que no han sido cómplices activos. Mel Buer escribe un artículo maravilloso en Nation sobre el patrón de abuso y violencia hacia las mujeres en la izquierda y el sacrificio de silencio aunque estan forzadas las mujeres

Es el tema del que les hablo seguido acá. Justo sale estos dias que el pentagonorrea (perdón mi francés) de Hollman Morris tiene todo el aparato judicial enfilado en silenciar a las mujeres que lo han denunciado, usando ademas el poder que le ha dado el Pacto Histórico y su amiguis Petro para intimidar a las mujeres que se atrevan a cuestionarlo.

https://www.thenation.com/article/activism/cesar-chavez-dolores-huerta-labor-sexual-assault/

What We Must Learn From the Revelations About Cesar Chavez

The sexual predations of the late labor leader follow a depressingly familiar pattern in left organizing circles.

The Nation
Me es taaam familiar el patrón de amedrentamiento y silenciamiento en la izquierda bogotana que se me vienen a la cabeza las muy diversas estrategias que, incluso la gente que dijo amarlo a uno, usa para silenciar y manipular ante esas formas de violencia porque tienen la crianza patriarcal metida hasta en el tuetano y ningunas uñas pintadas y pose de aliado van a cambiar eso.
Lo cambia serías medidas de reconocimiento y reparación, incluso que se paren en el estrado público y judicial a apoyar las denuncias que nos toca hacer solas contra el mundo. Pero es que ademas de manipuladores, TODOS son unos pusilánimes y cobardes.
Y siguen dándoles vitrina y legitimandolos de expertos. Cuando vean a un hombre o académico de izquierda, piensen a cuantas mujeres han explotado politica, intelectual y psicologicamente porque "militar" sin haber alzado la voz es haberse criado en una escuela de violencia contra las mujeres y complicidad.
@AnarcoAmorosa El sindicalismo en general y el de maestros en particular, es otro espacio propicio para convertir a nuestras compañeras de lucha en objeto de todo tipo de acosos, pero de eso nadie se atreve a decir una palabra, incluyendo a las propias victimas.