El vídeo muestra la destrucción de un grupo de controladores de drones ucranianos, por una FAV 3.000, en #Kostiantynivka
Drones rusos vigilan la ciudad. Tras detectar movimiento por un descuido del enemigo, ejercen control con sensores de actividad electrónica para descubrir su naturaleza. Luego envían la posición a la fuerza aérea, que desde una distancia segura lanza una bomba de 3 ts para salir de dudas.
El ruso ha aprendido la lección y utiliza estaciones repetidoras, por lo cual sus controladores dirigen los drones desde una estación de control muy alejada de la del lanzamiento; facilitando la interacción con la infantería, que decide el momento y lugar de su lanzamiento.
Es la fría y dura economía de guerra. Un infante es fácil de reemplazar, un controlador no.
#Ucrania
El siguiente vídeo muestra al director de una de las estaciones centrales de drones rusa, que explica con detalle su trabajo. En la estación se montan, reparan, recargan y dirigen los drones que son enviados al frente. Dependiendo la fuente, la estación puede estar a entre 7 y 15 kms de la del lanzamiento, consiguiendo más cobertura, más tiempo en el aire y, sobre todo, poner muy difícil su detección al enemigo.
Seguimos sin comprender la afición de ambos contendientes en informar, en el caso ucraniano incluso compartir, sus logros técnicos.