Hoy mi alumno recién incorporado después de una expulsión la ha vuelto a liar, encarándose con otro profesor.
En otra clase, hoy un alumno del tamaño de un armario casi pega a una profe, que se ha tenido que esconder detrás de otros alumnos.
Hoy me entero también de que mi alumna favorita, la chica que se hace su ropa y escribe poesía, se pierde los exámenes por estar hospitalizada.
Hoy le explico a un alumno la diferencia entre ser de izquierdas y de derechas y le explico a una clase los datos y la problemática real que hay detrás de los bulos sobre la “okupación”.
Hoy pongo exámenes facilitos a los del bachillerato a distancia a ver si así consiguen sacarla.
Hoy venía sin ganas a dar clase, y al final me lo he pasado bien.
Y ahora estoy sentado en un parque, apoyado en un árbol y pienso que esto de currar en un insti te hace mirar la vida cara a cara y te implica con las personas, para bien y para mal, oscilando entre el progreso y el desastre.