Aparte de misiles, drones y minas, hay algo de lo que no se habla y que hace de Ormuz una pesadilla: el jamming y el spoofing de GPS. Suena técnico pero es muy sencillo. Os lo cuento. 🧵
Tu barco navega por Ormuz usando GPS, como tu coche. El estrecho tiene lo que llamamos un dispositivo de separación del tráfico: dos vías de circulación de sentido único separadas entre sí, como una autopista marítima.
Cada vía tiene unas 2 millas náuticas de ancho. Una milla náutica equivale a un minuto de arco de latitud, que son 1.852 metros. Así que hablamos de menos de 4 km por vía. Para saber que estás dentro de tu vía, dependes del GPS. Es tu referencia principal.
Si el GPS falla, no sabes si vas por donde debes o te has metido en la vía contraria. En tu coche son líneas pintadas en el suelo. En el mar no hay líneas. Solo tu posición en la carta. Y si esa posición es falsa, estás en problemas.
Jamming es lo más burro: te meten interferencia y te anulan la señal GPS. De repente no sabes si estás en tu vía o te has salido a la contraria. En un petrolero de 300.000 toneladas con corrientes y tráfico de frente al lado, eso te puede crear serios problemas.
Spoofing es peor. Mucho peor. No te quitan la señal. Te la falsifican. Tu GPS te dice que estás en un sitio cuando estás en otro. Crees que vas por tu vía y te estás saliendo. O peor: te están dirigiendo hacia donde ellos quieren.
Y no es difícil de hacer. Nosotros lo practicamos con el alumnado en entornos controlados en nuestros laboratorios de la UCA. Si lo hacemos en clase, imaginad lo que puede hacer un país...
El Shenlong, el petrolero que cruzó Ormuz hacia India, tuvo que hacerlo en "modo oscuro": AIS apagado, GPS desconfiable, tres días sin señal. Cómo navegas así?
Como se hacía antes. Demoras y marcaciones con la alidada a puntos de costa. Distancias con el radar. Reconocimiento visual de cabos, faros y referencias costeras. Enfilaciones si las hay. Sonda para verificar profundidad.
Carta de papel. Navegación de toda la vida. En 2026. En un petrolero con un millón de barriles de crudo.
Y no es nuevo. Irán lleva años practicando jamming y spoofing en el Golfo. Hay incidentes documentados de buques que aparecían en tierra según su GPS, o cuya posición saltaba kilómetros de golpe.
De hecho ya lo usaron para capturar un barco. En julio de 2019, el petrolero británico Stena Impero transitaba Ormuz cuando según Lloyd's List recibió señales AIS falsificadas que lo desviaron de su ruta y lo metieron en aguas iraníes. El IRGC lo abordó y lo retuvo con sus 23 tripulantes.
Lloyd's List analizó los datos AIS y encontró anomalías claras: mensajes con coordenadas que no cuadraban con la velocidad y trayectoria del buque. Patrón de spoofing. Irán lleva desde 2019 usando esto como arma. Y EEUU ya avisó entonces de jamming e interferencias en todo el Golfo.
Es tecnología accesible. Lo hacemos en prácticas con nuestros alumnos en la UCA. Irán lo hace inclusive sin estar en guerra.
Ahora piensa en la escolta. Un destructor de la Navy tiene GPS militar, más resistente al jamming. Pero el petrolero que escolta usa GPS civil, vulnerable. Si le hacen spoofing al petrolero y no al destructor, cada uno cree que está en un sitio distinto.
La coordinación se rompe. El destructor te ve en una posición, el petrolero cree estar en otra. En una vía de menos de 4 km con minas, eso es un desastre esperando a pasar.
Y el AIS, el sistema que identifica a cada barco y transmite su posición, también se puede falsificar. Irán puede crear barcos fantasma en las pantallas. O hacer que un buque real aparezca donde no está. ¿Cómo distingues un mercante real de uno falso?
El BMP Maritime Security, la guía de referencia de la industria, lo dice: no te fíes solo del GPS. Pero las alternativas en Ormuz de noche con spoofing activo son las de siempre: radar, demoras, marcaciones, sonda, enfilaciones. Navegación clásica.
El problema es que eso exige un oficial con experiencia, atención constante y tiempo. Ralentiza todo. Y en un estrecho donde te pueden llegar drones o USVs, tiempo es justamente lo que menos tienes.
Por eso los pocos barcos que cruzan Ormuz lo hacen de noche, con AIS apagado, a velocidad máxima (y rezando?). No es exageración. Es literalmente lo que reportan. Cuando tu navegación no es fiable, vas a ciegas.
Imaginad escoltar un convoy de 3-4 petroleros por ahí. GPS falsificado, AIS manipulado, posiciones que no cuadran, cada barco con información distinta. La Navy puede protegerte de un misil. Pero no de que tu propio GPS te lleve a unos bajos para provocarte una varada o a una zona minada.