Algunas tenemos la suerte de poder decir lo que nos da la gana porque no tenemos ninguna reputación que salvar. No somos nadie (ni en el sentido estricto, ni en el amplio) y, a lo mejor, por eso mismo... nos toca pedir perdón. Otra vez. ¿Y podría ser que no tengamos una reputación que salvar por eso mismo? No. No hay sitio, lugar, entrada, hueco ni permiso. #poetikadanen