Hitler despertaba cierta simpatía en gobiernos y monarquías de otros países pese al genocidio pero duró hasta que vieron que estaba quedándose con demasiado territorio.
Trump va por el mismo camino y lo único que sostiene a EEUU (además de su poderío militar) es el respeto que le tiene el resto. Pero seguramente sea algo finito. En todos los sentidos.