🫖✨Post de dinamización #Lecturascasaarbol Como ya sabéis, el lunes se desbloqueó el comentario de Monje y Robot, de #BeckyChambers hasta el capítulo 8 o la página 119. Os pido perdón porque mi intención es lanzar estos post los lunes, no un jueves por la noche, pero no sabéis la semana que he tenido (bueno, puede que algunxs sí lo sepáis porque lo he estado narrando por aquí 😅🤭). Me recuerdo a mí misma la esencia de este club de lectura leeenta y respetuosa: que nunca se llega tarde! Allá vamos!!
1. Onfalina reivindica su condición de objeto, ¿Qué has pensado al oírle rechazar un tratamiento humano?
2. El respeto de Onfalina a la naturaleza es profundo, pero entiende que es inevitable perturbarla, intervenirla o incluso dañarla con su presencia o la de Dex en algún momento. ¿Cómo aterrizas estas ideas?
3. En esta parte, el libro es conversacional. ¿A qué ideas te han llevado las charlas de Dex y Onfalina?
4. Está claro que el conflicto en esta historia no es el convencional. ¿Dónde lo sitúas?
5. ¿Qué crees que persigue en realidad Dex con tanta fiereza tras verle desviarse del camino para llegar hasta Cumbre Cerval?
Mucho dinamizar y poco comentar, se podría decir que ha sido mi fallo en esta nueva reunión mastodonta de #lecturascasaarbol 🤭
Me pongo al lio!
Me interesa mucho la idea de la huella ecológica en este libro. Que sale a las luz en ese capítulo en el que Onfalina y Dex se salen del camino. A menudo, en nuestro día a día, nos paraliza la idea de no poder aspirar a una huella ecológica igual a cero. Dejamos de hacer pequeños gestos que ayudan porque no encontramos la manera de subir de nivel nuestro compromiso. Y esto de la huella cero, tal y como lo sintetiza en este libro Becky Chambers, es una absoluta quimera. Siempre habrá un nivel de daño, siempre habrá un organismo que padezca nuestro paso por el mundo. Esto es la misma ecología, un poco, no? La interrelación natural entre las poblaciones, balanceante siempre. A veces soñamos con una humanidad que no participe del mundo, y aquí es donde encuentran su semilla ideas ecofascistas que, pienso, Chambers está combatiendo de raíz con el capítulo en el que se salen del camino. Panga es una sociedad con mucho trabajo reflexivo y educativo resuelto, sin duda, pero siempre hay margen de mejora. Ese margen puede ser una losa que te paraliza o puede ser un aliciente, desde un punto de vista amable, que te anime a mantener esa responsabilidad.
Me encanta que el libro sea conversacional porque, honestamente, pienso que Chambers escenifica una conversación, un dilema o debate, que se está dentro de nosotres cada día. Una reflexión interminable sobre el propósito, sobre lo individual, lo colectivo, lo colectivo también incluyendo el ecosistema. Sus charlas nos retan, nos ayudan a desarrollar ideas y preocupaciones rumiantes que ya tenemos en la cabeza. Creo que esto lo hace una novela muy necesaria.
Se ha criticado, por lo visto, que el libro no tenga conflicto. No estoy de acuerdo, existe un conflicto muy poderoso y con el que podemos empatizar, y está sobre todo latiendo en el pecho de Dex. Descubrir su destino y propósito, saber cuál es en relación a sí misme pero también en relación a los demás, a aportar algo.
Creo que su estampida a Cumbre Cerval persigue realmente apagar el ruido de la sociedad para poder escucharse a sí misme y averiguar esas respuestas.
Esto me recuerda a algo que pienso mucho, en la sensación que tenemos muches con trabajos muy vinculados al capitalismo de no estar aportando nada de valor al mundo (me pasa cuando tengo encargos muy comerciales). Los bullshit jobs. Pienso muchísimo en los oficios del futuro, y creo que trabajar de otra manera es algo que terminará imponiéndose. No os doy la chapa con todo esto anyguays.😅
Mañana sigo que se está notando mucho en mi forma de escribir el sueño que tengo ! 🤭