Volviendo un poco a la saga del reloj naranja que me había regalado mi ex, y del cual Kuma se tragó* el cargador, pues me lo tiré ayer haciendo oficio. Le di un golpe, se le metió agua, y parece que se apagó para siempre.
Siento algo de tristeza y rabia por la manera tan estúpida en que pasó todo, y que, aparentemente, ya no se puede hacer nada.
Estoy hablando del reloj. Solamente sobre eso.
*No, que no se lo tragó, solo que lo rompió en mil pedazos.
