El otro día fui a ver un musical y delante de mí se sentaron 6 adolescentes (chicas) con las madres lejos. Se pasaron media obra mirando Instagram (les chisté que dejaran el móvil porque me molestaba la luz) y la otra media hablando (les chisté también). Al salir, estaban comentando "esa señora nos ha regañado" muertas de risa. Les hice una peineta, que la vergüenza cambie de bando y ojalá me vieran las madres también.
Siempre a favor de los viejos gruñones.