Nuestras luchas no son estrategias bélicas, son un abrazo a la vida, aunque en ello nos sostengamos en vilo. Los territorios del sentipensar, de los cuidados, del trabajo y de los vínculos,. Las interacciones mínimas, las ternuras y el deseo. Micropolíticas del intento, de renuncia al consumo como dogma y de la guerra como camino. El intento como ruta, hac(s)er en otras lógicas.