El nuevo modelo de poder no tiene nada de anárquico, es cibernético; no tiene nada de liberal, cada vez más seres humanos están reducidos a la esclavitud y la dependencia de la centralización; nada de ilustrado, se domina a través de la ignorancia; y nada de oscuro, las relaciones de dominio ya no necesitan máscaras ni legitimación. Es posible que esto ya no sea ni capitalismo viendo como los Estados tienen que intervenir en los sectores estratégicos.