Hoy, mientras estaba cuidando a los peques en su recreo, uno vino con la nariz rota por una trompada que le dio otro chico. Aparentemente, el primero lo "había ido a buscar" porque "se tenían bronca".
Diez años o menos y juegan a hacerse los malos y pegarse. Claramente el entorno en que viven es una porquería y uno como docente de música no sabe mucho que hacer en sus 40 minutos semanales.