Las Reglas Mandela son claras: es tortura que una persona pase más de 15 días aislada en una celda, sin contacto humano apreciable durante 22 horas o más al día.
Estas normas añaden que el aislamiento solo debe usarse excepcionalmente, como último recurso y durante el menor tiempo posible.
Sin embargo, los datos que obtuvimos de las tres administraciones penitenciarias del país revelan un sistema que recurre al aislamiento habitualmente.
Lo investigó Ter García:
