Mujer que me lees: NO TE CONFORMES.

¿No te sientes vista, y eso que tienes la impresión de que tú no haces más que analizar su conducta para tratar de sacar algo en claro y que la relación funcione? NO ES AHÍ.

¿No te sientes reciprocada en el afecto y solo te sientes pletórica en breves periodos de “luna de miel” que se dan después de crisis —que probablemente has abierto tú al señalar por enésima vez un problema de la relación—? NO ES AHÍ.

¿Sospechas que no estás recibiendo una cantidad de energía, tiempo y esfuerzo ni mínimamente cercana a la que tú dedicas, y aun así eres capaz de encontrar diez excusas diferentes para exculparle? NO ES AHÍ.

¿Cuando discutís ocurre, no se sabe muy bien cómo, que la que al final pierde los papeles eres tú, él es capaz de reafirmarse en su postura por lo “racional y calmado” que logra ser y en cambio tú sales de ahí sintiendo culpa y vergüenza por “perder las formas” (y probablemente nada en esa discusión se ha resuelto a tu favor)? NO ES AHÍ.

¿Le has contado mil veces tus inseguridades y miedos y aun así una y otra vez se muestra insensible a ellos, aunque tú encuentras el modo de excusarle porque “son solo comentarios inofensivos, sin mala intención”? NO ES AHÍ.

¿Últimamente has ido perdiendo interés en cosas y personas que solían gustarte, porque a él no le interesan demasiado, o has dejado de probar cosas nuevas a no ser que sean las que le interesan a él? NO ES AHÍ.

En serio, tía, no es tu culpa, no exiges demasiado, no pides la luna, no eres la loca. El problema es ÉL y tú no le vas a arreglar ni salvar. No eres infeliz porque seas una loca o una exigente, es que ÉL te está apagando. Por favor: SAL-DE-AHÍ.

No tiene que ser un maltratador para poder concluir que no te hace bien, o incluso que la relación te daña. Por eso: NO TE CONFORMES.

¿“Podría ser peor”? ¡También mejor!

¿“Es que todos los hombres, al final...”? NO, TÍA, NO. Con este discursito (que no tiene NADA de feminista), lo que hacemos es seguir excusándolos y conformándonos. Y, además, no es verdad. No todos los hombres son iguales y algunos se esfuerzan y ponen medios reales (y no solo de boquilla) por hacer las cosas mejor.

No tiene que ser un maltratador, ni un abusador ni nada, es suficiente con que te haga infeliz, con que te agote, con que te haga dejar de tener tu luz propia.

Ser amada (y ser amada bien) no es un LUJO, es la PREMISA BÁSICA de una relación amorosa. No estás siendo exigente por recordarle a tu pareja la PREMISA BÁSICA de vuestra relación, no estás pidiendo más que el mínimo imprescindible. Y si él, diga lo que diga con la boca, de hecho no es capaz de hacerlo, NO ES AHÍ, no tienes que adaptarte, conformarte, resignarte, remodelar todo tu ser con el fin de poder seguir con él. ¡Escúchate! En el fondo todo esto lo sabes. ¡Hazte caso!

@JanaDelBosco Venimos de una construcción social muy sumisa. Siendo así, la rabia y la necesidad de justicia acaba saliendo...de alguna manera. El victimismo es una de ellas, pero porque se resignan a su realidad y es importante entender que nadie tiene el poder de tu vida, lo tienes tú, pero poca gente es consciente de ello y deciden resignarse.