Mujer que me lees: NO TE CONFORMES.
¿No te sientes vista, y eso que tienes la impresión de que tú no haces más que analizar su conducta para tratar de sacar algo en claro y que la relación funcione? NO ES AHÍ.
¿No te sientes reciprocada en el afecto y solo te sientes pletórica en breves periodos de “luna de miel” que se dan después de crisis —que probablemente has abierto tú al señalar por enésima vez un problema de la relación—? NO ES AHÍ.
¿Sospechas que no estás recibiendo una cantidad de energía, tiempo y esfuerzo ni mínimamente cercana a la que tú dedicas, y aun así eres capaz de encontrar diez excusas diferentes para exculparle? NO ES AHÍ.
¿Cuando discutís ocurre, no se sabe muy bien cómo, que la que al final pierde los papeles eres tú, él es capaz de reafirmarse en su postura por lo “racional y calmado” que logra ser y en cambio tú sales de ahí sintiendo culpa y vergüenza por “perder las formas” (y probablemente nada en esa discusión se ha resuelto a tu favor)? NO ES AHÍ.
¿Le has contado mil veces tus inseguridades y miedos y aun así una y otra vez se muestra insensible a ellos, aunque tú encuentras el modo de excusarle porque “son solo comentarios inofensivos, sin mala intención”? NO ES AHÍ.
¿Últimamente has ido perdiendo interés en cosas y personas que solían gustarte, porque a él no le interesan demasiado, o has dejado de probar cosas nuevas a no ser que sean las que le interesan a él? NO ES AHÍ.
En serio, tía, no es tu culpa, no exiges demasiado, no pides la luna, no eres la loca. El problema es ÉL y tú no le vas a arreglar ni salvar. No eres infeliz porque seas una loca o una exigente, es que ÉL te está apagando. Por favor: SAL-DE-AHÍ.
Cuánta razón!!