He jugado a Figment.
Una joyita indie muy interesante. Juego de puzles con estética surrealista, onírica, un poco bastante Dalí. No muy largo, de unas 5 horas. Los puzles son más o menos sencillos y amenos.
El protagonista es un ser extravagante con una personalidad apática que me cae bien. Su motivación inicial es conseguir hielo para la bebida que quiere tomarse en la hamaca y tiene conversaciones socarronas con el pajarillo que le acompaña.
Lo mejor para mí, que tiene algunos momentazos musicales, con canciones muy curradas, y con eso me ganan. Habrá que probar la segunda parte que también pinta bien.

