Ando en urgencias de acompañante. Y como esto va para rato me he puesto a leer comics de Quino (Mafalda).

De pequeño me limitaban la televisión y eso me hacía programar el vídeo para grabar lo que me interesaba de la parrilla semanal. Vendían revistas donde mirabas lo que ponían, el canal y la hora.

Grabé muchas películas en VHS (no confundir con VIH) que solían emitir de madrugada.

¿Consideráis que es bueno limitar a la chavalada las horas de pantalla?

@fanta

Tengo sentimientos encontrados con esto.

Por una parte me encanta tener la inmensa cantidad de opciones que hay ahora.

Por otra parte, creo que si de crío hubiera tenido estas opciones, me hubiera concentrado en ver "siempre lo mismo" porque no hubiera necesitado ver "lo que había" (más o menos eso me pasó en la adolescencia, cuando llegó el vídeo a mi casa).

Y hubiera leído mucho menos.

@fanta

Además, el seguimiento y planificación (para grabar por ejemplo) y la dosificación creo que mejoran satisfacción de la experiencia.

No sé, la expectación que me genera que la serie se emita semana a semana me suele resultar más satisfactoria que darme el atracón (esto lo suelo disfrutar más si es algo tipo miniserie o serie corta de las de ahora).

Estar pendiente de una historia durante semanas o meses dándole vueltas tiene algo que me atrae.

@johansolo de algún modo creo que incluso cuando costaba bajarse ciertos contenidos uno los exprimía más.

Por ejemplo un cómic en pdf que tardabas horas y horas en bajarlo luego lo mirabas porque tampoco tenías otra cosa.

Luego cuando tienes todo inmediato ... lo mismo no se valora o aprecia o exprime tanto.

O quizás si. Eso lo mismo cada cual.

@fanta

En la época que tardabas un día o dos en descargar una película si lo que descargabas era bueno se disfrutaba más pero si era malo la sensación era un asco.

De todas formas, para mi el sumun de ese disfrute, más que en internet, era cuando conseguía ir a una feria de libro de ocasión (muy pocas veces) y me ponía "en modo cazador" para buscar libros de ciencia ficción descatalogados (a precio razonable).

En general, prefiero las posibilidades de ahora.