
Mendizábal, fuerza y resiliencia
A menudo sale la palabra ‘orfebre’ cuando hablamos de ciertos músicos. Txema Mendizábal es uno de ellos. Dice el DRAE que un orfebre es una persona que labra objetos artísticos con oro, plata y otros metales preciosos o aleaciones de ellos. Y es verdad, porque el material con el que trabaja sus canciones es oro puro. Impresiones, sensaciones, reflexiones, historias excepcionalmente bien contadas, vividas por personajes de verdad. Su música nace de las raíces del folk rock americano pero crece año a año con vocación mestiza y libre, con ecos de bosa nova, vals o bolero. Sin complejos. Una música tranquila, bella, de lírica melodramática y emociones reconocibles. Cotidianas, pero tan bien escritas que parecen extraordinarias. Poesía de cajita de música, de esas que llevan bailarinas en miniatura, tiovivos o carruajes diminutos dentro de un huevo de Fabergé. Hablábamos de orfebrería, recuerden.