Hoy vi el futuro de los tanatorios. Dentro de 40 años serán más deprimentes de lo que son ahora.
Tengo una amiga que es hija única, su madre tiene un hermano (que es para echar de comer aparte)y su padre es hijo único también.
Tiene a su pareja y su hijo de 9 años.
Su madre hace años que se murió.
Hoy se murió su padre. Estaba SOLA. Se chupó casi un mes de hospital ella sola, y ahora todo el papeleo, decisiones y demás. Su único apoyo, su madrina, que ya no cumple los 70 y por suerte está como un cañón, y sus amigas.
Una sala casi vacía, un féretro con un ramo y un centro. Mañana llegará el que pedimos las amigas.
Hoy sólo fueron 4 horas de tanatorio; al crío no lo llevó, el tío fue y se marchó con la excusa de que había dejado la pota en el fuego, y su marido consideró más oportuno irse a casa de su madre.
Cuando vas a estos sitios sientes tristeza por la pérdida, porque empatizas. Pero hoy sentí pena por ella, porque la vi sola. Tiene suerte de tener un hijo, que en un puñado de años volará del nido, y amigas que la arropan, aunque tienen sus vidas y familias, no viven cerca y no pueden estar al 100%, como les gustaría.
En fin, que sabía que era afortunada por tener una gran familia, pero hoy he dado gracias por ello
@Xana los tanatorios empeoran el sufrimiento...
La viuda o el viudo, la familia, tiene k lidiar con cada individuo k aparece, Mismos lamentos, mismas lágrimas una y otra vez.
Para los visitantes, son 20 minutos de cara triste, de saludos protocolarios, de conversaciones banales, de reencuentros...
Todo envuelto un rígido horario, k no se rompe, dentro una sala extremadamente fría disfrazada de calidez emborrachada.
Todo está medido. Hasta el llanto y la pesadumbre.. y todo tiene un precio. por que la muerte es un negocio. Un muy lucrativo negocio para unos pocos.
@zicoxy3 las veces que me ha tocado estar allí (no de visita) no los noté así. Quizás porque estábamos todos y nos dábamos apoyo y cariño unos a otros. E incluso lográbamos evadirnos de la razón que nos había llevado allí o recordar con cariño anécdotas con el difunto, llegando incluso a recordarlo con alegría. Alegría por haber disfrutado de esos momentos, e incluso en ocasiones llegando a reírnos con dichos recuerdos.
Al cerrar, nos vamos la mayoría a una casa a seguir arropandonos antes de irnos cada uno a nuestra casa a lamernos las heridas.
Pero supongo que loque tengo es suerte de haber caído en mi familia
@zicoxy3 nunca se nos olvidará una de las veces en que entró un hombre a darnos el pésame, se quedó a la puerta, miró todo alrededor, viendo cómo losmde delante de él iban todos en redondo dándonos sus condolencias. Abrió los ojos de par en par, preguntó si éramos TODOS y acro seguido tiró un beso con las dos manos, moviendo los dedos, como dispersandolo en todas direcciones, y dijo "daos todos por besados, os acompaño en el sentimiento" y se fue.
Y claro, con cosas así, cuesta no reírse por muy triste que estés