Tras empezar a trabajar hace unos cinco meses, me he dado cuenta de que he cambiado mucho lo que hago en el tiempo libre. Como acabo cansado o preocupado por el trabajo, no tengo suficiente motivación para emprender aficiones contemplativas o creativas y me refugio en las lúdicas, en mi caso, los videojuegos, series y/o porros. La única afición contemplativa es el deporte y el cuidado del cuerpo, pero que tiene cierta trampa porque la puedo interpretar como productiva.

Estoy planteándome como emprender esas aficiones contemplativas o creativas, que en mi caso son:
- hacerme una web
- conseguir el material y empezar a hacer punto cruz
- volver a aprender a usar la cámara y retomar los paseos fotográficos
- cocinar cosas gordas como croquetas, seitán, chucrut...

Se me ha ocurrido que puedo ponerme las mañanas de los findes para emprender alguna de ellas. Pero los findes también me inclino por las aficiones lúdicas porque todavía necesito más tiempo para recuperarme del trabajo

Asumo que esto es una consecuencia típica y totalmente aceptada del trabajo, y que también os ha pasado.

Cómo habéis enfrentado esto?

#trabajo #contemplación #tiempolibre
@andoni yo a base de sacrificar la salud mental y física 😅

Mi objetivo es recuperar la física volviendo a hacer deporte este año. Pero el tiempo no da para hacer planes sociales y hobbys por lo que acabas sacrificando cada finde una de las dos.

De momento vivo con el sobresfuerzo de convencerme de que no estoy perdiendo el tiempo cada vez que hago algo que no es programar que es básicamente mi trabajo y mi activismo.

Ánimo enfrentándote a la rueda y comparte lo que aprendas