Ahora que tanto se habla del #emérito, es un buen momento para recordar que la figura del #rey, en #España, no está dotada de ningún estatus jurídico. Así de simple. Como los Reyes Magos o Caperucita Roja. Se trata de una anomalía jurídica en toda regla. Algo absolutamente incomprensible.
Bastaría usar un poco la lógica para deducir que le correspondería ser definido como un mero cargo público, con algunas prerrogativas propias de su función. Nada más.