Un video de un concierto de Massive Attack donde pantallas proyectan rostros del público enmarcados en cajas rojas, simulando reconocimiento facial en tiempo real, ha generado más de 700.000 vistas y debate sobre privacidad.
La banda aclara que no se usó reconocimiento facial real ni almacenamiento de datos; es solo detección de caras para un efecto visual satírico, con una base de datos ficticia aleatoria, según su comunicado oficial de septiembre de 2025.
El montaje busca alertar sobre la vigilancia masiva, normalizando la tecnología como entretenimiento mientras critica su potencial autoritario, alineado con mensajes anti-Israel y contra el control en el show.