no quiero una vida alejada de los barrios, donde la gente está tan ensimismada como quien mira un estanque vacío. Prefiero una vida llena de las inconveniencias propias de todo aquello que es compartido, sentir que hay mundo más allá de las cuatro paredes que me confinan, un mundo que habito y que es legítimo, y mío, y nuestro.

en román paladino, que saludéis a vuestres vecines coño