Supongo que recordaréis la famosa fórmula para resolver ecuaciones de segundo grado. Aquella que decía que cuando tengo una ecuación con esta pinta: ax² + bx + c = 0 ; la forma de resolverlo es aplicar esta fórmula: x = [-b ± √(b² - 4ac)] / (2a).
Supongo que también os dirían aquello de “la demostración matemática es muy complicada así que aprendéos la fórmula y ya”. A mí me lo dijeron. Y me consta que hoy en día se sigue diciendo.
Pero como yo soy de los que piensa que las mates hay que entenderlas y no tanto memorizarlas pues aquí vengo a deciros de dónde narices viene esa fórmula del demonio. Porque no, no es algo que alguien se haya inventado, sino el resultado de despejar la “x”, ni más ni menos.
¿Lo vemos?

