Como me molesta cuando personas de países primermundistas romantizan el subdesarrollo.

Un viajecito de dos semanas en Sudamérica no te va a demostrar lo que es vivir el día a día, y mucho menos en lugares alejados de urbes.

Uno se ríe del chiste “first world problem” pero a veces es impactante la diferencia.

Un tren que pasa a 20 centímetros de edificios residenciales no es “cool” o “fotogénico” u “original”. Denota decadencia, corrupción, falta de planificación y sin nombrar el peligro para los residentes.