Argentina en su hora más oscura después de la Dictadura de 1976.
La reforma esclavista laboral es la peor Ley de la Democracia. Y millones de personas no son conscientes o, peor aún, abrazan el esclavismo con tal de no votar al Peronismo. Sufrirán en carne propia el voto a la ultraderecha. Quizás el látigo y las cadenas les hagan repensar el voto. O quizás, se acostumbren a la esclavitud. El neofascismo avanza. Pero nunca nada fue eterno.