Normalmente, se dice que los homónimos (palabras distintas que coinciden en su forma) pueden ser homógrafos que se escriben y pronuncian igual (llama🦙 y llama🔥) u homófonos que se pronuncian igual y se escriben distinto (cabo y cavo).

Es decir, todos los homógrafos del español serían homófonos, por aquello del "hablo como escribo y escribo como hablo" de Juan de Valdés (el gramático, no el cafetero).

Pero hete aquí que existen palabras homógrafas que no se pronuncian igual. De hecho, algunas tienen hasta tres pronunciaciones:

Pie=> ['pje] 'final de la extermidad inferior del cuerpo'.
Pie => [pi.'e] 'proferí el sonido "pío" característico de los pájaros'.
Pie=> ['paj] 'postre dulce de consistencia ligera'.

"Al pasar por la sección de pastelería golpeé sin querer con el pie un pie de limón que había en un instante bajo, pero no pie para no tener que pagarlo".

#lengua #curiosidades #homonimia

@microblogc hostia, esta no me la sabía. Me has animado a comenzar a recoger cosas así aquí:

https://alex.corcoles.net/notas/lenguaje/bugs

(No he encontrado ninguna página que liste esas dos.)

Bugs

@yo
Por citar bugs varios, también está, en los dialectos del sur de España, el problema de las haches que se pronuncian (haber [a'be]) y las que no (hacer [ha'ce]).
Ese bug (evidente en el doblete huelga/juerga, o en hala/jala) me lo descubrió un artículo de un extranjero en un suplemento semanal a finales de los 90 o comienzos de los dosmiles.