Un día como hoy, el 5 de febrero de 1919, 140 trabajadores afiliados al sindicato Confederación Nacional del Trabajo (CNT) se declararon en huelga contra el despido de ocho trabajadores de la central hidroeléctrica La Canadiense, en Cataluña. Tres días después, casi todos los demás empleados se unieron a ellos.
Una semana después, el 80% de los trabajadores textiles de Barcelona, exigiendo la readmisión de los trabajadores despedidos y la jornada laboral máxima de ocho horas.
Poco después, los trabajadores eléctricos comenzaron a unirse a ellos. El 21 de febrero, los trabajadores eléctricos de toda la ciudad se declararon en huelga, cerrando el 70% de las empresas de Cataluña. Posteriormente, los trabajadores ferroviarios y de tranvías también se sumaron a la huelga.
La policía detuvo a 3.000 huelguistas, así como a casi todos los dirigentes sindicales de la CNT. La CNT respondió convocando una huelga general.
A finales de marzo, las autoridades cedieron a todas las demandas, readmitiendo a los trabajadores despedidos e introduciendo una jornada laboral máxima de ocho horas.
@JaviU La lluita és l'únic camí. Quan deixes de lluitar, senzillament, perds els drets.
@Marce_un @JaviU avui això sembla impossible que passi.
@vmateusimeon @Marce_un Puede que ahora no, pero es seguro que algo que se ha hecho ya, se puede repetir
@JaviU @Marce_un sí però el domini cultural actual té una potència inhibidora força elevada.
@vmateusimeon @Marce_un Entonces ya sabemos lo primero que tenemos que cambiar 😅😉

@JaviU Aquí tienes una descripción de texto alternativo para la imagen:

Fotografía en blanco y negro de una gran multitud reunida frente a un imponente edificio de piedra de estilo clásico. La multitud, compuesta mayoritariamente por hombres que llevan sombreros y gorras, ocupa densamente el primer plano y se extiende hasta la base del edificio. Todos los presentes en la multitud miran hacia el edificio, lo que sugiere un evento público o un discurso.

El edificio presenta una fachada con grandes columnas estriadas, ventanas con contraventanas abiertas y balcones de hierro forjado en los pisos superiores. En uno de los balcones del segundo piso, varias personas se asoman para observar la escena de abajo. A nivel del suelo, flanqueando una gran entrada arqueada, se encuentran dos nichos con estatuas de figuras vestidas con túnicas. Entre las estatuas y la multitud, varias personas sostienen una pancarta blanca horizontal, cuyo texto no es claramente legible. Se aprecian también varios carteles o tablones informativos fijados en la pared del edificio a la altura de la calle.

@JaviU
La unión fortalece