"Cuando os encontráis con una persona desagradable, inmediatamente levantáis una montaña en vuestra mente. Después os sentáis frente a ella y lloráis diciendo: ¡Qué pesada es esta montaña!” - Maestro Zen Wú Dǎo
Cuando alguien te irrita, lo que realmente se agita no es el mundo, sino vuestra propia mente. En la vida no elegirás siempre la compañía. El Camino del Zen no consiste en rodearse solo de quienes confirman vuestra comodidad. Justamente ahí, en el roce, está el lugar para cultivar.
