"Cuando os encontráis con una persona desagradable, inmediatamente levantáis una montaña en vuestra mente. Después os sentáis frente a ella y lloráis diciendo: ¡Qué pesada es esta montaña!” - Maestro Zen Wú Dǎo

Cuando alguien te irrita, lo que realmente se agita no es el mundo, sino vuestra propia mente. En la vida no elegirás siempre la compañía. El Camino del Zen no consiste en rodearse solo de quienes confirman vuestra comodidad. Justamente ahí, en el roce, está el lugar para cultivar.

Cultivar no significa forzar una sonrisa ni repetir palabras dulces mientras el corazón arde. Significa permanecer presentes cuando surge la aversión.

Sentirla sin justificarla. Observar cómo nace, cómo busca un culpable, cómo quiere afirmarse.

Cuando piensas: “Esta persona es insoportable”, ya estas creando una figura sólida frente a vosotros.

Pero si miran con cuidado, verán que lo que les perturba es su interpretación, su expectativa herida, su imagen de cómo deberían ser las cosas.

Cultivar un buen corazón no es fabricar bondad artificial. Es dejar de alimentar la historia que los separa del otro. Cuando sueltan esa historia, aparece algo más simple, la comprensión.

Pueden incluso imaginar que esa persona difícil es su maestro invisible. No porque sea especial, sino porque revela su apego con claridad. Sin fricción no ven su dureza; sin desafío no ven su orgullo.

La bodhichitta no florece en un jardín protegido. Florece cuando, en medio del conflicto, eligen no reforzar el yo.

Sin esa intención de despertar para beneficio de todos, incluso la práctica más refinada puede convertirse en alimento para el ego.

Fuente: Manual de la Comunidad Zen Camino del Dharma

https://www.facebook.com/photo/?fbid=10239619518856134&set=a.1191357314185

Log into Facebook

Log into Facebook to start sharing and connecting with your friends, family, and people you know.

Facebook