Acabo de escuchar la primera mitad del programa de Carne Cruda sobre la prohibición de las rrss a menores y no hacía más que contener la respiración y llevarme las manos a la cabeza (por incredulidad), hasta que he escuchado a @teclista y he podido respirar de nuevo. La compa Judith (no me he quedado con más información de ella) también.