Cuando dios creó el cuerpo humano, todas las partes quisieron ser jefe.
El cerebro, porque coordino todo. Las manos, porque sin nosotras no se come. Las piernas porque sin nosotras esto no camina. El corazón porque soy indispensable.
Entonces, la mierda dijo: Jefe voy a ser yo, y punto. Y todo el mundo se echó a reír.
Y la mierda dijo: Ah, ¿Sí? Pues no salgo.
Y en unos días... El cerebro se nublaba, las manos y piernas temblaban, el corazón estaba a punto de pararse...
Entonces por unanimidad, todo el mundo dijo: ¡Basta! ¡Que la mierda sea jefe!
Y a partir de aquel día: Cualquier mierda es jefe.
Y es palabra de dios.